El bebé más prematuro del mundo nació a las 21 semanas y hoy ya tiene tres años

Según el último parte médico, la pequeña no tiene problemas de ningún tipo y asiste al preescolar como cualquier niño de su edad.

El bebé más prematuro del mundo nació a las 21 semanas y hoy ya tiene tres años

Un embarazo dura aproximadamente 40 semanas y se considera prematuro al bebé que nace antes de la 37 semanas. Así que imagínate lo prematura que era esta pequeñita cuando llegó al mundo a las 21 semanas de embarazo con un peso de 425 gr. Era la bebé más prematura del mundo que iría a sobrevivir.

Una complicación provocada por una infección muy común

La niña nació en 2104 en San Antonio, Texas y los médicos no pueden creer cómo evolucionó la pequeña cuando no se le daban muchas posibilidades de vida. El caso fue publicado recientemente en la revista médica Journal of Pediatrics y ahora, tres años después, declaran que su salud está en perfecto estado.

Todo sucedió por una complicación que tuvo su madre, Courtney Stensrud, cuando tuvo que ser hospitalizada por una infección placentaria acompañada de una rotura de la bolsa a los tres meses de embarazo.

La complicaciónn fue provocada por una infección común llamada corioamnionitis o infección intraamniótica, que afecta la membrana placentaria. Es una inflamación de las membranas fetales provocada generalmente por una infección bacteriana proveniente de la vagina. Si se contrae en las etapas tardías del embarazo puede retrasar el parto. Pero si sobreviene al inicio de la gestación produce partos prematuros como lo hizo en este caso.

Por su prematurez, los médicos no iban a reanimar al bebé

En ese entonces los médicos dijeron que el bebé tenía que nacer, pero le aconsejaron a la madre no iniciar maniobras de reanimación debido a las bajas posibilidades de supervivencia que su bebé tenía y las secuelas que le podrían quedar. Pero su mamá, le suplicó al médico que lo intentaran de todas formas.

“Aunque escuchaba lo que el médico me decía, yo simplemente sentía que debía tener esperanza y fe. No me importó que tuviera tan sólo 21 semanas. Le pregunté: ¿lo intentarás? Y él dijo que lo haría, y tres años más tarde tenemos a nuestra pequeña bebé milagro” comentó la madre en una entrevista realizada recientemente por la CNN.

No bien nació, la pequeña fue colocada debajo de un dispositivo de calefacción, le pusieron un tubo de respiración y controlaron su frecuencia cardíaca. Poco a poco, su cuerpo comenzó a tomar color y por fin empezó a respirar.

Los médicos no tenían grandes expectativas de que la bebé sobreviviera ya que además nunca habían reanimado a un bebé tan prematuro.

Pero luego de haber pasado la etapa más difícil de su vida, esta guerrera venció todo mal pronóstico y continúa creciendo saludablemente.

Ahora concurre al preescolar, no tiene ningún problema de salud y toda las pruebas de desarrollo a las que fue sometida fueron normales como la de cualquier niño de su edad.

La madre también comentó que si no supiera que es prematura, pensaría que es una niña normal de tres años.

“En su escuela, ella está al día con los demás niños de tres años. A ella le encanta jugar con otros niños. Le gusta todo lo que a un niño normal de tres años le gusta. Ama sus muñecas, los libros y le encanta todo lo que hace su hermano” dijo Courtney.

Un caso muy excepcional

No obstante, sus pediatras aclararon que este caso es bastante excepcional y que no todos los nacimientos prematuros tienen resultados tan positivos como éste. Sin embargo, el caso puede utilizarse como punto de referencia para evitar futuras muertes prematuras.

“Tenemos que ser muy cautelosos sobre la generalización de un buen resultado en una población mayor”, dijo a la CNN el neonatólogo del Hospital de Niños Metodista, el Dr. Kaashif Ahmad.

“Es muy posible que haya habido muchos bebés de 21 semanas recuperados en otros lugares que no tuvieron resultados positivos y, por esa razón, no hemos oído hablar de ellos. Informamos este caso porque después de esta recuperación [la bebé] mejoró, pero es posible que este sea un caso extraordinario y no deberíamos esperar lo mismo de otros bebés. Tenemos que aprender más antes de poder sacar conclusiones”, agregó el especialista.

La madre pidió no difundir imágenes actuales de su familia para proteger su intimidad, aunque comentó que estaba deseosa de compartir su historia para darle esperanza a otras familias.

“No cuento mucho su historia, pero cuando lo hago, la gente se sorprende”, dijo a la CNN. “Si hay otra mujer en preparto y está buscando en Google, [tal vez] pueda encontrar esta historia y hallar un poco de esperanza y un poco de fe”.

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